El convertirme en padre fue quizá la experiencia más hermosa de mi vida y de mayor aprendizaje para mí como persona. Desde el momento mismo en que mi esposa me dio tremenda noticia empezamos a ver la vida desde otra perspectiva: comenzamos a elegir, a preocuparnos, a trabajar más, a ser más tolerantes, a recordar también lo que era ser niños. Sin embargo con el paso de los años vuelves a meterte en tu vida de adulto, en tus negocios, en tus reuniones “importantes”. Dedicas entonces muy poco tiempo a jugar con tu hijo por estar concentrado al máximo en tus “asuntos”. Eso me ocurrió a mí y me llevo a una situación que a la larga fue beneficiosa para mi familia.

Desde que estuve en la universidad catolica o mejor llamada PUCP era un maniático de la perfección y muy responsable. No me gustaba dejar ningún cabo suelto y dedicaba muchas horas al estudio y luego claro está al trabajo, dejando de lado momentos de ocio, de esparcimiento, de juegos con mi familia, con mis amigos y con mi novia. Me había vuelto una persona esclava de mi trabajo y no me había dado cuenta.

Dice Franz Hellens: “La infancia no es algo que muere en nosotros y se seca cuando ha cumplido un ciclo. No es un recuerdo. Es el más vivo de los tesoros, y sigue enriqueciéndonos a nuestras espaldas… Triste aquel que no puede recordar su infancia, recuperarla en sí mismo, como un cuerpo dentro de su propio cuerpo o una sangre nueva dentro de su propia sangre: desde que ella lo ha abandonado, está muerto”.

Y no le falta razón, yo estaba muerto en vida. Lo peor de todo esto es que quien sufre las consecuencias es esa nueva vida que necesita no solo de las enseñanzas que recibirá de sus profesores o de la vida misma, necesita de su mejor maestro, necesita de su mejor amigo, de su cómplice número uno, necesita de su padre. Pero no un padre aburrido, un padre sin paciencia, un padre sin ganas de crear. Necesita de un padre que deje salir a ese niño que tiene dentro y se ponga a jugar como lo hacía unos años atrás.

Conforme vamos creciendo dedicamos menos tiempo a fantasear, vamos dejando de lado esa capacidad de creación e imaginación atrás, ya no jugamos como lo hacíamos cuando éramos pequeños y finalmente nos va dejando de interesar. Una de mis grandes tristezas es el haber dejado atrás mi infancia, olvidando muchas cosas de ella y otras guardarlas como un simple recuerdo. Siento una gran nostalgia por esa época donde fui realmente feliz y me gustaría recuperarla, porque considero que es importante como adulto dejar por un momento nuestra vida monótona y poco agradable a un lado para volver a jugar y alucinar. Como padre quiero que mi hijo viva aquellas experiencias, a su manera obvio, que yo tanto disfrute a su edad: que tenga buenos amigos con quien jugar en el parque, sufrir una caída en bicicleta y tener el valor de volver a intentarlo, interactuar con niños y niñas de su edad y resolver sus problemas por él mismo.

Yo soy Ingeniero Civil y tengo a mi cargo la totalidad de obras que la empresa constructora para la que trabajo tiene en proceso. Estoy todo el día supervisando y visitando las cerca de 10 obras, entre edificios, plantas industriales y centros comerciales, que estamos concluyendo. Tengo un hijo de 6 años de edad y que está sufriendo demasiado mi ausencia en casa.

Esta semana tuve una entrevista con la psicóloga del colegio de mi pequeño y me pregunto si le dedicaba tiempo a mi hijo. Le explique entonces que por motivos de trabajo solo puedo estar con él un día de la semana, que generalmente son los domingos. Entonces la psicóloga me hizo la repregunta: ¿Y qué hacen todo ese día? La mayor parte del día el está jugando con mi celular o con la computadora o viendo la televisión. Entendí entonces que no jugaba conmigo, jugaba con esos aparatos tecnológicos que yo le ofrecía para poder estar desocupado y ver mi partido de futbol en la televisión. Eso fue como una bofetada para mí. Mi hijo estaba enviciado con esos “juegos modernos” y no estaba rindiendo en el colegio, estaba muy distraído, hiperactivo y la culpa probablemente era mía.

Siempre he añorado mi infancia, cada año más que el anterior. Y es que los niños siempre me han parecido mucho más interesantes que los adultos, a pesar de que en mi trabajo siempre esté rodeada por gente de mi edad e incluso mayor. Me parece que los adultos somos más aburridos, un poco superficiales, siempre estamos pensando en el que dirán y hemos dejado de soñar creyendo que eso nos hace ver más serios e interesantes cuando en realidad es todo lo contrario.

Además cuando crecemos se nos presentan otro tipo de responsabilidades que se van volviendo cada vez más complejas y nos alejan de nuestro niño interior. Tenemos que estudiar para alcanzar una profesión y después conseguir un trabajo que nos de esa tranquilidad económica para mantenernos y pronto también mantener una familia. Entonces el tiempo para jugar se esfuma, se vuelve nada.

Cuando era joven jugaba mucho con mis primos menores, los cuidaba, les cambiaba el pañal, los llevaba en hombros, es decir jugaba con ellos. Me encantaba el rol de papa desde muy pequeño y siempre soñé con serlo de verdad. Pero a medida que fui creciendo eso se perdió. Hace mucho tiempo no juego realmente con mi pequeño hijo, hace muchísimo no jugaba yo como adulto algún juego de mi infancia que seguro a mi hijo le encantaría. De cierta manera sentí que estaba dejando un poco de soñar, de fantasear, como lo hacía cuando pequeño, porque de pronto estaba haciendo cosas más “importantes” y no tenía tiempo. Empecé a sentir una gran nostalgia hacia aquella época. Sentí que mi vida se estaba volviendo monótona como la de muchas personas que me rodean, sólo pensaba en estudiar y trabajar para un futuro que ni siquiera se conoce por que es incierto y ya ni siquiera conocía el mundo de mi hijo: que juegos podrían ser educativos para el, que programas de televisión serian apropiados para que vea.

Deje de ver el mundo con ojos de inocencia, como lo ve un niño, asombrarme de las pequeñeces de la vida, soñando con cosas que aunque fueran irreales, le ponen un poco de alegría al alma. Todo esto me impulsó a buscar ese “tesoro” que estaba perdiendo con mi hijo. Entonces decidí jugar con él en mi día libre. No dedicarle más de lo que podía dar, sino aprovechar los pocos tiempos juntos para jugar como dos niños. Encargue la supervisión de algunas obras a mis asesores y por mi parte me encargaría de supervisar la obra más importante que inicie en mi vida: mi hijo.

Entonces una tarde cogí a mi hijo de la mano y nos fuimos al parque que está a la vuelta de la casa. Recordaba mientras caminaba con mi pequeño cómo nos entreteníamos de forma sana los de mi generación, los que ahora somos adultos serios, pero que de niños nos reíamos mucho y éramos felices. Recordaba esa época de oro, donde los parques estaban llenos de niños y adultos. Se corría, saltaba y se estaba en familia todo el tiempo, lo que desafortunadamente lo niños de hoy y del mañana no lo disfrutarán.

Cuando finalmente llegamos entendí que los parques pasaron al olvido. Ahí ya no juegan los niños, ahora lo hacen los perros con sus dueños. Los pequeños están ausentes por causa de la tecnología que los tiene encerrados en sus casas, llevando una vida prácticamente sedentaria, con consecuencias negativas para la salud como lo es la obesidad infantil.

Algunos juegos para practicar con tus hijos

Recordé entonces con alegría y nostalgia los juegos que aprendí en ese mismo parque con mis amigos de infancia y le fui enseñando a mi hijo en que consistían y como desarrollábamos los juegos:

-“Las Canicas”: esas pequeñas bolitas de vidrio, cerámica, metal, porcelana o de cuanto material se pudiera hacer, que utilizábamos en grandes cantidades para librar las más reñidas batallas entre nosotros mismos buscando arrebatarle sus canicas a nuestros adversarios y llevárnoslas como trofeo de guerra.

-“El Mundo”: hacer que la actividad física sea parte de un juego para niños no es solo divertido, sino que también un gran ejercicio. Los juegos como “los encantados”, “mata gente” y “las carreras” se solían jugar en el parque y ser alterados para incluir la acción de saltar, una importante habilidad que ayuda a los niños a refinar su coordinación.
Utilizando tiza, trazábamos ocho cuadros en la forma de un avión. Trazábamos tres cuadros en línea alejándose de uno y los marcábamos como 1,2 y 3. El cuadro 1 debe ser el más cercano a ti. Trazábamos luego dos cuadros lado a lado arriba del cuadro 3. Los marcábamos como 4 y 5. El cuadro 4 debe ser el de la izquierda. Trazamos un cuadro más, el 6, centrado arriba del 4 y el 5. Trazábamos dos cuadros más lado a lado encima del 6. Eran el 7 y 8. Utilizábamos una piedra para hacerla de “marcador”. El juego comienza con un jugador tirando el marcador en el cuadro 1. Debe entonces saltar en un pie hasta el cuadro 8. El jugador no debe saltar en el cuadro que tiene el marcador. Después de haber saltado al cuadro 8 regresa al inicio y debe recoger el marcador a su regreso. Si cae al recoger el marcador o salta fuera del cuadro, su turno termina. El juego continúa con el marcador siendo lanzado a cada cuadro. La persona que haya lanzado el marcador a los ocho cuadros gana.

-“Intercambiando figuritas”: recuerdo que hacíamos competencia con los muchachos quien llenaba primero su álbum. Comprábamos paquetones de figuras y las repetidas las intercambiábamos en el parque. Las figuritas eran además de intercambiada una por otra, vendidas o hasta incluso ofertadas por otros juguetes y eso debido a que no todas las figuras eran iguales, habían algunas que tenían cierta dificultad de ser conseguidas y por ello su valor.

-“Juegos de Mesa”: un juego de mesa es un juego que se practica generalmente sobre una mesa o un soporte similar y que es jugado por una o varias personas situadas a su alrededor. Puede requerir de los jugadores el uso del razonamiento táctico o estratégico, la coordinación, la destreza manual, la memoria, la capacidad deductiva, la psicología, la destreza negociadora, o simplemente estar basado en el puro azar.
Por su naturaleza, en general los juegos de mesa no conllevan actividad física, aunque existen algunos que implican levantarse de la mesa y realizar actividades fuera de ésta. Entre los juegos de mesa mas populares en nuestra época estaban “monopolio”, “damas chinas”, “ludo”, entre otros.

-“El trompo”: Un trompo es un objeto hecho de madera que puede girar sobre una punta, sobre la que sitúa su centro gravitatorio de forma perpendicular al eje de giro, y se equilibra sobre un punto gracias a la velocidad angular, que permite el desarrollo del efecto giroscópico. De múltiples formas y funcionamientos, los hay de numerosos tipos: trompos, perinolas, spun, dreidel, snurra, levitrón, beyblade. El juego consiste en hacer bailar el trompo con una cuerda o “huaraca” y hacer malabares con el en pleno baile. También se hacían competencia entre trompos.

-“El salto de la cuerda”: Es también conocido como salto a la soga, es una actividad practicada como juego infantil y como ejercicio físico (especialmente como entrenamiento para algunos deportes, como el boxeo, tenis o el culturismo). El uso de las cuerdas para saltar ha sido tradicionalmente uno de los juegos favoritos de los niños. Los ejercicios con comba se suelen utilizar como calentamiento deportivo previo a otros ejercicios, y resultan un entrenamiento ideal para los deportes que requieren vigor, coordinación y ritmo. El salto con cuerda endurece y renueva la textura de los músculos, y se considera adecuado para el corazón y los pulmones. Uno de los aparatos de la gimnasia rítmica es la “cuerda”, que hasta cierto punto es similar a la comba infantil o de entrenamiento, pero se emplea con criterios totalmente distintos.
El salto a la cuerda habitualmente consiste en que uno o más participantes saltan sobre una cuerda que se hace girar de modo que pase debajo de sus pies y sobre su cabeza. Si el juego es individual, es una persona que hacer girar la cuerda y salta. Si el juego es en grupo, al menos son tres personas las que participan: dos que voltean la cuerda mientras que una tercera salta. Es habitual saltar al ritmo de sencillas canciones populares que entonan los participantes. Si se juega con dos cuerdas, es considerablemente más difícil. Los participantes pueden saltar simplemente hasta que se cansan o incurren en una equivocación, pueden improvisar habilidades sobre la cuerda, o pueden tener que realizar sistemas predeterminados de habilidades tales como saltar a la pata coja o girar sobre sí mismos.
Los adultos saltan generalmente la cuerda de forma individual.
Otra modalidad se juega con una cuerda en donde dos personas sostienen la cuerda y los demás jugadores pasan debajo de ella. Una vez que todos los jugadores han pasado, los que sostienen la cuerda la bajan un poco más, y vuelven a pasar por debajo de ella el resto de jugadores, y así sucesivamente.
Ciertas variantes del juego de la comba se juegan con cuerdas elásticas que se estiran entre las piernas de dos de los participantes. así como existen diversas formas de saltar también existen diferentes tipos de saltos. Hipócrates, médico griego considerado el padre de la medicina, recomendaba practicar saltar la cuerda.

-“Los Lego”: En 1949 el carpintero danés Ole Christiansen creó un conjunto de piezas para ser ensambladas y realizar distintas alturas. Pero no fue hasta 1958 cuando la empresa de juguetes Lego (su nombre deriva de las palabras danesas para “jugar bien”) patentó estos pequeños ladrillos. El verdadero éxito estaba en la simplicidad de los bloques y las infinitas posibilidades de creación. Hasta la fecha, Lego ha producido más de 320 mil millones de ladrillos. Nosotros desarrollábamos nuestra máxima capacidad de crear. Creo que fue con este juego que me inicie en el gusto por la ingeniería civil y debo sentirme muy agradecido por ello. A mi pequeño le gusto desde la primera vez que le compre uno. Aunque ahora vienen en cajas pequeñas, antes nuestros legos tenían como empaque un balde de plástico en donde cabían cientos de piezas y podíamos crear hasta una estación de bomberos. Era divertido.

-“El Yo-Yo”: Este juguete esta formado por un disco de madera, de plástico o de otros materiales con una ranura profunda en el centro de todo el borde, alrededor de la cual se enrolla un cordón que, anudado a un dedo se hace subir y bajar alternativamente. Se maneja el disco mediante sacudidas hacia arriba y hacia abajo.

¿Pero de donde viene el nombre de este juguete?

Pues deriva de la palabra yóyo en idioma ilokano, del norte de Filipinas. Otras fuentes, afirman que yo-yo era una palabra tagalog, que supuestamente significaba “viene-viene”.
Fue inventado en Grecia, donde se ha encontrado la imagen de un joven jugando hacia el siglo V a. C.
El 12 de abril de 1985, el yoyó viajó al espacio con la tripulación del transbordador Discovery, y años después, en la nave espacial Atlantis.

-“Fulbito”: Como todo niño amante del futbol nos gustaba patear a la pelota, tanto asi que escogíamos dos árboles como arcos y nos poníamos a jugar entre todos fulbito. El parque era lo más cercano a una cancha de futbol, pero no se comparaba en nada a las canchitas de fulbito que utilizábamos para hacer alguna pichanga con los muchachos del barrio.

-“Tetris”: El Tetris está inspirado en los pentominós. El creador del popular videojuego, dice de los pentominós: “Se trata de un juego muy simple, elegante y pequeño, yo disfruté con él durante años. Entonces pensé ¿por qué no crear un juego como este?”.
Fue lanzado el 06 de junio de 1984, mientras trabajaba para el Centro de Computación Dorodnitsyn de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética en Moscú, RSFS de Rusia. El juego deriva su nombre del prefijo numérico griego “tetra” (todas las piezas del juego, conocidas como Tetrominós que contienen cuatro segmentos) y del tenis, el deporte favorito de Pázhitnov.
El jugador no puede impedir esta caída pero puede decidir la rotación de la pieza (0°, 90°, 180°, 270°) y en qué lugar debe caer. Cuando una línea horizontal se completa, esa línea desaparece y todas las piezas que están por encima descienden una posición, liberando espacio de juego y por tanto facilitando la tarea de situar nuevas piezas. La caída de las piezas se acelera progresivamente. El juego acaba cuando las piezas se amontonan hasta llegar a la zona donde se generan, interfiriendo con la creación de más piezas y finalizando asi el juego.
Mientras que las versiones de Tetris se vendieron para una amplia gama de plataformas de ordenadores domésticos de los años 1980, fue la muy exitosa versión portátil para el Game Boy lanzada en 1989 que estableció al juego como uno de los más populares de todos los tiempos. La edición número 100 del Electronic Gaming Monthly tuvo al Tetris en el primer lugar como el “mejor juego de todos los tiempos”. En 2007, Tetris ocupó el segundo lugar en los “100 mejores videojuegos de todos los tiempos” para IGN.

-“Pac-Man”: Este es un videojuego arcade creado por el diseñador de videojuegos Toru Iwatani de la empresa Namco (basado supuestamente en la forma de una pizza con un trozo faltante), y distribuido por Midway Games al mercado estadounidense a principios de los años 1980.
Desde que Pac-Man fue lanzado el 21 de mayo de 1980, fue un éxito. Se convirtió en un fenómeno mundial en la industria de los videojuegos, llegó a tener el Récord Guiness del videojuego de arcade más exitoso de todos los tiempos con un total de 293.822 máquinas vendidas de 1981 a 1987 y acabó con el dominio de Space Invaders, donde la ‘acción predominante era shoot-em-up (disparar a todos)’ para reemplazarla por un formato único, más humorístico y poco violento que gustó a muchísimas personas.

-“Las Burbujas”: Aunque los niños habían hecho burbujas de jabón desde tiempos inmemoriales, no fue hasta 1940 que Chemtoy, una compañía de limpieza de Chicago, comenzó a embotellar su propia solución de burbujas.
En la década de 1960 se convirtieron en un símbolo universal de la paz como el movimiento hippie soplaba burbujas en el aire.

-“El cubo mágico”: El cubo mágico es un rompecabezas mecánico tridimensional inventado por el escultor y profesor de arquitectura húngaro Ernő Rubik en 1974. Originalmente llamado “cubo de rubik”, el rompecabezas fue licenciado por Rubik para ser vendido por Ideal Toy Corp. en 1980 y ganó el premio alemán a mejor juego del año en la categoría Mejor rompecabezas ese mismo año. Hasta enero de 2009 se han vendido 350 millones de cubos en todo el mundo, haciéndolo el juego de rompecabezas más vendido del mundo. Es considerado ampliamente el juguete más vendido del mundo.
En un cubo de Rubik clásico, cada una de las seis caras está cubierta por nueve pegatinas de seis colores uniformes (tradicionalmente blanco, rojo, azul, naranja, verde y amarillo) Un mecanismo de ejes permite a cada cara girar independientemente, mezclando así los colores. Para resolver el rompecabezas, cada cara debe volver a consistir en un solo color.
En el cubo de Rubik original (3×3×3) tiene ocho vértices y doce aristas. Hay (40 320) formas de combinar los vértices del cubo. Siete de estas pueden orientarse independientemente, y la orientación de la octava dependerá de las siete anteriores, dando (2 187) posibilidades. A su vez, hay (239 500 800) formas de disponer los vértices, dado que una paridad de las esquinas implica asimismo una paridad de las aristas. Once aristas pueden ser volteadas independientemente, y la rotación de la duodécima dependerá de las anteriores, dando (2 048) posibilidades. En total el número de permutaciones posibles en el Cubo de Rubik es de: 43.252.003.274.489.856.000 (cuarenta y tres trillones doscientos cincuenta y dos mil tres billones doscientos setenta y cuatro mil cuatrocientos ochenta y nueve millones ochocientas cincuenta y seis mil) permutaciones.
El cubo de Rubik fascinó a gente de todo el mundo y se volvió uno de los juegos más populares de América a mediados de la década de 1970. En solo siete años las ventas mundiales habían superado las treinta millones de unidades; un conocido comprador en el emporio de juguetes de FAO Scwarz en Nueva York señaló que se había convertido en “el juguete más solicitado”.
La actual plusmarca mundial la sustenta el neerlandés Mats Valk con un mejor tiempo de 5.55 segundos en el Zonhoven Open 2013. Mientras que el australiano Feliks Zemdegs cuenta con el segundo mejor tiempo, 5.66 segundos conseguido en el Australian Nationals 2012.

-“Fulbito de Mesa”: llamado tambien metegol, fulbito, futmesa, taca-taca, fulbacho o fulbote es un juego de mesa basado en el fútbol. Se juega sobre una mesa especial sobre la cual ejes transversales con palancas con forma de jugador son girados por los jugadores para golpear una pelota.
La versión española llamada “futbolín” tiene algunas diferencias.
La Federación Internacional de Fútbol de Mesa informa que los orígenes del Fútbol de Mesa son ingleses. Mientras que el Fútbol de Mesa internacional tiene jugadores con las piernas juntas, la versión española tiene las piernas separadas.
Fútbol de Mesa de una pierna:
Este Fútbol de Mesa fue inventado en algún lugar de Francia o Alemania en 1890, En Suiza, la primera patente fue en 1933, al igual que en EE. UU.; en Inglaterra fue en 1913.
Los jugadores tratan de utilizar los muñecos montados en barras rotantes para golpear la bola hacia la meta del contrincante. La bola del fútbol de mesa puede alcanzar velocidades de hasta 120 km/h en competición. La mayoría del tiempo se hace difícil incluso ver la bola, puesto que no parece más que una imagen borrosa. El deporte requiere reflejos rápidos con un tacto delicado usando las habilidades, el control y el conocimiento finos del jugador.
En el fútbol de mesa es fundamental saber ‘lanzar’ la bola o no perder el control de la misma cuando ésta se está moviendo. Cuando el jugador, atravesado con una barra, tiene posesión de la misma, la tiene que pasar al resto de compañeros y así poder ‘tirar a puerta’.
El campeón en el fútbol de mesa se determina cuando un equipo anota un número predeterminado de goles, por ejemplo 7 o 9. En la competición, se cuenta cada bola que entra en la portería, no así si los jugadores del equipo que anotaba rompiera una regla durante el juego. En los grandes acontecimientos hay árbitros que determinan las infracciones y penaltis.

-“Las Cometas”: La cometa es un juguete y un deporte.
Es un artefacto volador más pesado que el aire (aerodino), que vuela gracias a la fuerza del viento y a uno o varios hilos que la mantienen desde tierra en su postura correcta de vuelo. Es un juego tradicional, pero también se realizan competiciones de cometas en las que participan principalmente adultos; desde 1980 se hacen concursos a la antigua usanza en los que intervienen cientos de concursantes.
Debido a su propia construcción lo habitual es desplegar las cometas en lugares abiertos y ventosos, como descampados o playas, etc.
Las cometas nacieron en la antigua China. Se sabe que alrededor del año 1200 a. C. se utilizaban como dispositivo de señalización militar. Los movimientos y los colores de las cometas constituían mensajes que se comunicaban en la distancia entre destacamentos militares.

Cuando le contaba a mi pequeño hijo de mis proezas con esos juegos pude notar ver su rostro de interés y admiración. Esa cara me motivo a seguir con mi relato el cual no solo lo escuchaba con atención mi hijo, sino todos los niños que habían salido a la calle para ver que estábamos haciendo. Luego de un momento todos los niños dejaron de escucharme, era momento de jugar.

Así empezó nuestro más grande secreto. Jugábamos todas las tardes que podíamos en el parque como dos niños, pero lo mejor de todo es que varios niños salían de sus casas también a jugar, convirtiéndose ese parque en lo que es: el lugar de reunión para los juegos de los niños.

Peligro del Internet, desde damas de compañía hasta la obesidad

La tecnología termina atrofiando a los niños pierden su capacidad de crear, ademas de los peligros que se ven todos los días en las redes sociales, actualmente también el sexo es un tema libre en Internet, me sorprendió que en paginas como elpornoperuano.com una web donde señoritas muy agraciadas ofrecen diversos tipos de servicios (damas de compañía) es muy fácil es muy fácil acceder a esta información, que cualquier persona se pueda poner en contacto con ellas, ni que decir en las redes sociales como facebook.com donde todos los días muchas chicas son acosadas, como lo muestran los diversos canales de televisión y medios de comunicación del Peru

Como padres tenemos que ver la manera de guiar a nuestros hijo en este mundo que esta conectado, es lamentable que en países mas avanzados este tema sea un tema libre, mi opinión es que nuestra cultura no esta lista, pero con esto no queremos decir que es problema del estado o de los colegios, ya que tenemos esa idea de que son ellos los encargados de la formación de nuestros hijos, este es un problema que nos toca resolverlo a nosotros como padres.

La tendencia es a que la información no tenga manera de ser controlada, si no lo crees seguramente no has escuchado del Internet profundo, algo así como la cachina del Internet, donde se hacen negocios y nadie sabe quien es quien.

Se ha visto en la noticias de hace algunos años que muchas personas mayores que desconocen como funciona el Internet terminan siendo enfados por este medio por medio de suplantación y estafa, por lo que el adecuado uso de esta herramienta es un activo importante en cualquier persona.

 

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